


El masaje es importante no solo porque tiene el efecto general de relajar y dar la oportunidad de pensar y gozar el tacto sino porque permite afinar la agudeza y profundidad de los sentidos en lo que se refiere a la excitación corporal y, de este modo pueda mejorar su conducta sexual.
Durante el masaje, algunas personas experimentan esos "focos sensitivos" por primera vez.